La opción por los ricos
Es probable que en los próximos días una parte de la sociedad argentina tenga la oportunidad de manifestar su solidaridad con los productores agropecuarios.
Muchos de los movilizados en Rosario, la semana pasada, ya cumplieron su sueño. Ahora les toca a los comerciantes de la Ciudad de Buenos Aires, a unos cuantos profesionales y a no pocos poligriyos.
Un paro, un mensaje radial, un brulote en Perfil Digital; el comentario entre amigos, algún cacerolazo, la charla en el barrio, muchos mails. Y, para los que no reniegan de su afán de justicia, un buen sacudón para quedar a la izquierda y clamar la reforma agraria.
Es una interesante derivación de la inversión de términos registrada merced a la firme incidencia de la dictadura en la Argentina y de la (contra) revolución conservadora lanzada en los 80 a nivel mundial.
Luchar por Ellos
Si antes una franja apreciable de la comunidad media abandonaba su confort para cooperar con la liberación en general y con la mejoría en la vida popular en especial, ahora otro sector de ese segmento llamea y se compromete: vamos a luchar por los ricos, esa es nuestra opción. Comerciantes, profesionales, y –reitero– no pocos rascas, han resuelto considerar indignante que multimillonarios dirigentes rupestres paguen impuestos. Y aún más: evalúan disparatado que el Estado les exija blanquear parte de su producción y su personal.
Los clamores son contundentes: el gobierno no hace gestos, la presidenta es soberbia, el ojos torcidos es autoritario, el bigotón odia al campo. Y todo se desplaza por un mar de caracterizaciones espirituales, adjetivos y sensaciones, mientras las banderas reales piden no pagar impuestos y no blanquear.
(Hace tiempo, en Almacenes Chinos, expliqué porqué el bueno de Don Manolo era observado de reojo por
los ñatos de por acá. Y luego, en El desprecio, señalé los rasgos esenciales de esas personitas. Lo cierto es que cada vez que crece el PBI y aumentan las ventas de los comercios, el trabajo de los profesionales y las oportunidades para los buscas, todos ellos ponen el grito en el cielo.)
Vamos: la opción de una clase en beneficio de otra, contiene un trazo de universalidad. Y así como una
generación de muchachos de las capas medias bregaron por la justicia social para todos, ahora tenemos a una pequeña multitud que lucha para expandir la pobreza. Es tan solidaria esa entrega, que se incluye.
Si la “Sociedad Rural” vuelve a gobernar junto a sus aliados liberal - conservadores, como lo hizo durante la dictadura y durante el menemismo, volverán a caer las ventas para los pajarones que crecieron en los últimos cuatro años y volverá a resentirse el espacio comercial de técnicos y profesionales que han cambiado sus autos y arreglado sus casas. Los poligriyos seguirán siendo poligriyos, un poco más precarios.
El batifondo ensordecedor
Ahora bien, todos esos marmotas, al sumarse a esta protesta para evadir impuestos y negar el blanqueo, nos privan de verdaderas, genuinas y necesarias exigencias de justicia social para el conjunto de la población; demandas que bien podrían estar asentadas en ese crecimiento.
Por estas horas numerosos sindicatos y organizaciones sociales están planteando la necesidad de mejoras salariales, condiciones laborales más justas y distribución equitativa de la riqueza. De hecho, están señalando la necesidad de trascender el modelo agroexportador para impulsar una Argentina industrial, enlazada a América Latina.
La gilada los mira y dice “son patota alquilada por el gobierno”. Llora por el destino de Eduardo Buzzi condenado a pasar un par de días sin camioneta, y se pregunta “¿quién les paga a esos tipos?”. Se desmarca de la negritud y con aires republicanos se zambulle en el afán justiciero para pedir que el país vuelva atrás, en lugar de salir hacia adelante. Debido al exasperante poder de las compañías concentradas y a los efectos del lockout, los precios aumentan. En lugar de cuestionar al Estado por no imponer su poder y controlarlos a fondo, se solidariza con los formadores de precios y con los cortes que impiden el paso de mercaderías. En vez de señalar que Guillermo Moreno se queda corto, dicen que es autoritario.
Es cierto que “los medios”. Si, claro. A mi no me la van a contar. Pero esta gentuza, comerciantes, profesionales y buscas, por sintetizar injustamente en un haz a los boludos de izquierda a derecha y del centro al vacío, no necesitó de grandes conglomerados televisivos para apoyar los avances liberal - conservadores en el 55 y en el 76.
La opción por los ricos atraviesa su ser. Es un compromiso serio, coherente y de larga data. Los llevó a delatar, y a celebrar la muerte de sus hermanos sociales, cuando éstos cometieron el dislate de optar por los pobres. La opción por los ricos es toda una convicción, un programa activo, una manera de acercarse a la cúspide aunque sea como masa de maniobra.
Y dicen: Sos una conchuda (las organizaciones feministas, en silencio). Y dicen Montoneros Asesinos (las corrientes de izquierda, en silencio). Y desde la soja dicen Viva el campo (las fundaciones ecologistas, en silencio). Y dicen muchas más cosas que da verguenza ajena reproducir. Y hasta Vivan a la Patria.
Pero la cosa no termina ahí, al menos para uno. Porque con cuestionarlos, no basta. Tenemos entre manos un tema muy serio. Cuando la sociedad se debate entre elaborar un futuro mejor o retomar la receta del atraso, estos segmentos eligen el deterioro aunque los incluya y los damnifique.
Las tareas pendientes
Con su vocecitas amplificadas opacan las voces de quienes necesitamos cuestionar aspectos centrales de la política oficial con el objetivo de debatir empleo, industria, energía, recursos naturales, finanzas, impuestos e ingresos desde una perspectiva nacional y popular. Y ante la posibilidad del emerger de un émulo de José Alfredo Martínez de Hoz, emblocan a quienes no podemos admitir una salida por derecha de este panorama.
Tremendamente funcionales, esos sectores lo volvieron a hacer. Como si nada hubiera ocurrido en otras instancias históricas, volvieron a optar por respaldar a quienes los aplastan y nos aplastan. Son el comodín de la oligarquía. O el condón. Lo cual exige, de un pueblo que brega por mantenerse consciente en medio de la bulla, un razonamiento profundo para establecer una política que los fragmente, los anule y, en tanto sea posible, los disuada de semejante lugar en la historia.
Esta asignatura pendiente de los sectores populares argentinos es una de las claves del futuro.
Si alguien anhela ser pobre optando por promover a quien lo esclaviza, debe ser neutralizado en su capacidad de acción política, porque el daño que provoca nos abarca a todos. La labor gubernamental en ese sentido no ha sido eficaz, como puede observarse. Por eso, la elaboración de una alternativa superadora del proceso en marcha, que apuntale sus aciertos y releve sus torpezas, empieza a sentirse como una necesidad colectiva.
Sin embargo, esa búsqueda no puede estar asentada en la sumatoria de vertientes social y económicamente antagónicas. Entre el liberalismo - conservador y el gobierno nacional, la única perspectiva de sostener la vida misma sobre este país, evitando el efecto tierra arrasada, es respaldar a Cristina. Es a partir de allí que se puede polemizar, cuestionar y superar este proceso.
Perfilar un acuerdo circunstancial con el eje articulador de la entrega y la corrupción, la Sociedad Rural y Carbap, es condenarse a luchar por ellos. Ellos, son la Muerte.
Un saco nuevo
Venía caminando con un joven amigo, de vuelta del fútbol, y me interrogó: dicen que a la gente que fue a Salta le pagaron, la obligaron, le pusieron los micros. Le contesté: los que fueron a Rosario lo hicieron con nuestra plata. Nadie le pregunta nada a los ricos, todos se ocupan de cómo hacen las cosas los pobres. Ya lo había señalado don Arturo. El vecino que se compra un saco nuevo suscita comentarios, y hasta bronca. El señorón que usa un saco nuevo en cada salida, genera admiración y respeto. Miles de argentinos han resuelto luchar por los señorones. Ya lo han hecho antes, con éxito, y han contribuido a hundir una gran Nación.
Tendremos que reflexionar a fondo qué haremos nosotros.
* Gabriel Fernández es director de “La Señal Medios”
y director periodísticto de la revista “Question Latinoamérica”


Junio 1st, 2008 at 22:12
Sencillamente: Rutilante!
Felicitaciones a Gabriel Fernández, a quién escucho todos los dias de 13 a 14hs.
Luis Andretta
Junio 3rd, 2008 at 9:21
Estimado Gabriel. No malgaste la posibilidad de ocupar un espacio en un medio de comunicación comunitario. Trate de entender la situación no como una simple cuestión de antagonismos, como una simple cuestión de ser K o no ser K, sino como fruto de una complejísima realidad socioeconómica. Estaría bueno -repito, aprovechando estas bocanadas de aire fresco que son los medios comunitarios, lejos de los intereses oligopólicos y los medios estatales parciales- de abrir el debate. Gusto conocerlo. GERMÁN KOPP.
Junio 3rd, 2008 at 10:40
Hola. O sea… lo que vos planteás acá es que esto se trata de una puja entre GOLPISTAS OLIGARCAS malos y GOBERNANTES OBREROS HUMILDES y buenos! Vos sabés que no es la primera vez que lo escucho. Acá se habla de sacarle a los que más tienen para darle a los que menos tienen. Esto, por supuesto, es indiscutible. Es insoslayable. Pero me asusta un poco que al menos no hagan uso del beneficio de la duda; si realmente lo que se le saca al rico es destinado al pobre. A mi me parece, y es solo una tibia sensación, de que una porción de la torta se pierde en el camino.
A mi me da la sensación de que un agrupamiento de este tipo presta a confusiones. Pero entiendo las circunstancias, hoy es así; o sos bueno o sos malo. Sos rico o sos pobre; mejor dicho, Sos Pobre, y si no sos pobre es porque sos Rico. Sos militante de izquierda o sos reaccionario de derecha (no podés ser de centro). Si no estás absolutamente a favor, quiere decir que estás absolutamente en contra.
Junio 4th, 2008 at 16:17
La nota de Gabriel dice lo contrario de lo que lo acusa este último comentario.
Dice claro que hay muchas cosas para cuestionar y que eso no se discute porque la oposición la monopoliza la Sociedad Rural.
A mi me gusto mucho y el que la lea de veras la va entender.
Beatriz
Junio 5th, 2008 at 19:15
Beatriz, corazón…. justamente a eso voy. Nuclear a TODA la oposición dentro del predio de la Sociedad Rural es realmente poco serio, y es ni mas ni menos que demonizar -palabra muy de moda- a todo individuo que opine distinto a quienes gobiernan. Y vuelvo a repetir que pretende instalarse aquello de O BIEN OBREROS HUMILDES BUENOS, O BIEN OLIGARCAS MALOS. No hay lugar a medias tintas. Yo no soy obrero ni me alimento en el comedor Los Piletones con Cristina Kirchner, pero tampoco soy un terrateniente oligarca desestabilizador de gobiernos constitucionales. NO participé de cacerolazos, ni tampoco pegué el cartel de “ESTOY CON EL CAMPO” en la luneta de mi auto. Simplemente disiento en algunos aspectos de este gobierno, que realmente no me gustan.
Junio 8th, 2008 at 10:02
No deja de ser atrayente considerar como alguien que hace referencia a “poligriyos”, “rascas”, “pajarones”, “marmotas”, “gilada”, “gentuza”, “buscas”, “boludos”, “vocecitas amplificadas”, “condones de la oligarquía”, “pequeña multitud que lucha para expandir la pobreza”, luego se espanta y comenta que “todo se desplaza por un mar de caracterizaciones espirituales, adjetivos y sensaciones”.
No conforme con ello, además, proclama “dicen muchas más cosas que da vergüenza ajena reproducir”.
Pobre Don Arturo, la desgracia de ser citado en esta “nota” lo habrá girado cuanto menos 180º en su tumba.
Es cierto sí, que Don Arturo escribió mucho -y meticulosamente- sobre el medio pelo argentino, pero a él siempre lo caracterizó la lucidez, no la necedad.
Por eso, atinó a describir que “el vecino que se compra un saco nuevo suscita comentarios, y hasta bronca. El señorón que usa un saco nuevo en cada salida, genera admiración y respeto”
Pero como Arturo no era imbécil, dejó bien en claro que “el vecino se compra un saco nuevo”, en ningún momento dio pie siquiera la probabilidad de interpretar que al saco se lo regalaron y con aviesas intenciones.
En cambio, un imbécil, podría escribir alegremente: “un joven amigo, de vuelta del fútbol, y me interrogó: dicen que a la gente que fue a Salta le pagaron, la obligaron, le pusieron los micros. Le contesté: los que fueron a Rosario lo hicieron con nuestra plata”
Y Don Arturo, que de boludo no tenía un pelo, no hubiera refutado “le pusieron los micros” con un “a los otros también”
El viejo, ya sabemos, era de pocas pulgas y se asqueaba del clientelismo, una de las tantas sonseras argentinas.
Para que un gobierno merezca ser defendido por un militante popular, es imprescindible que se maneje -como mínimo- con buenas intenciones. Y no es precisamente el clientelismo una forma de expresar buenas intenciones.
Si los garcas hacen lo mismo con los peones de campo, allá ellos, responde a su lógica de explotación capitalista. Pero de ahí a justificar que un gobierno que dice defender los derechos humanos haga lo mismo, es ya atributo propio de un imbécil carente de mejores argumentos.
Sana “vocación educativa” ha de tener quién se atreve a decir: “si alguien anhela ser pobre optando por promover a quien lo esclaviza, debe ser neutralizado en su capacidad de acción política, porque el daño que provoca nos abarca a todos”.
Resulta ahora ser más revolucionario neutralizar que educar, con el agravante de ya ser cinco los años de gobierno kirchnerista, y jamás a dado siquiera atisbos de tener intenciones de mejorar la educación popular, más bien todo lo contrario: embrutecer para potenciar la dependencia económico-política del pueblo, respecto del gobernante de turno.
Me reconforta, que Don Arturo, con ese párrafo deleznable haya podido dar otro giro de 180º y quedar descansando en la posición original.
Sólo espero que no llegue a su tumba una frase como “la única perspectiva de sostener la vida misma sobre este país, evitando el efecto tierra arrasada, es respaldar a Cristina”.
Por ahí sí que ese gran viejo se levanta para colgarte de las bolas en el árbol más cercano.
Atte. Jorge Luis Hernández.
Junio 8th, 2008 at 11:36
Estimado Luciano: hay momentos y momentos para ciertos planteos. Como alguien màs inteligente que yo dijo: “los opositores a CFK no me dejan ser opositor a CFK”. En determinados momentos, las oposiciones se aùpan a movimientos que kes vienen simplemente bien. Se unifican todos tras la misma bandera, luchan por el Poder, con la idea de una vez logrado el objetivo, repartirse la torta y “limar asperezas”. Este es uno de esos momentos, y la Sociedad Rural + De Angelis (matrimonio increìble entre la derecha de la derecha y un maoìsta! si eso no habla por si mismo…) son la bandera visible que une a todos los perdedores de elecciones de los ùltimos tiempos. Si hasta Blumberg se les està subiendo a los palcos… HOY, la opciòn es la que decìs: blanco o negro. Que le vamos a hacer, la pelea està planteada. Serà cosa de decidir donde se para uno, y discutir otros asuntos cuando las aguas se calmen. Sino.. se està siendo ùtil a veces a quienes no nos simpatizan… salvo que, como dirìa Jaureche, uno, en lo màs ìntimo de su ser… sueñe con vivir en la Estancia, con un cognac en la mano, escupiendo a la peonada… aunque todos los dias se despierte en un burguès y mediopelìstico hogar de clase media.
Y de paso: brillante el artìculo, muy muy bueno, Don Fernandez.
Junio 8th, 2008 at 13:08
Sr. Gabriel Fernández, sencillamente extraordinario. Lamentablemente los medios que escuchamos y leemos todos los dias no nos confrontan con la visión de la realidad que Ud. nos muestra. Felicitaciones por su artículo.
“Quien quiera oir que oiga”.
Junio 8th, 2008 at 20:04
Por fin, por fin!! alguien precisa los términos de esta lucha por la apropiación de la renta
Gracias Gabriel, ayudás a pensar
Junio 12th, 2008 at 11:24
Tiago: la hipótesis que estás planteando fue, a lo largo de la historia argentina y mundial, rotundamente comprobada: “las oposiciones [....] se unifican todos tras la misma bandera”. Sin ir demasiado lejos, un claro ejemplo resulta ser el apoyo de Perón -desde el exilio- al golpe militar del 66, a cambio del levantamiento de la proscripción del peronismo y de la restitución de su grado militar por parte del ejército. Es una condición casi innata de toda sociedad, casi diría de todo ser humano. Hoy en día todos los -lamentables- actores políticos que copan la escena nacional establecen sus posiciones en base a un discurso único, apoyados en la “sensación térmica” que expresa la gente. Y como no ocurría desde los 70 -supongo, ya que soy joven- actualmente se refleja una polarización de grado preocupante dentro de la sociedad.
Una vez más aflora aquel rasgo brutal que nos dejó el modelo neoliberal implantado a finales de los 70, el “ser o no ser”, el “existir o no existir” como condición básica. Hoy “sos peronista” o sos todo lo contrario, y representas lo peor de los peores modelos que azotaron a la Argentina. No hay lugar para moderados, “no country for old men” tal cual reza el título de la película. No hay espacio para los “débiles”. O se está de un lado o se está del otro: o “se existe” o “no se existe”. O se es peronista o se es un gorila execrable (llámese conservador, liberal, neoliberal o radical). Y lo que se pretende es dejar bien en claro que unos son los buenos, y otros son los malos.
Junio 13th, 2008 at 11:12
Insisto: Evitemos la confrontación pedorra que declama -con cucharadas de demagogia pedorra- Aníbal Fernández y aprovechemos para compartir un debate más rico. Salute!
Junio 14th, 2008 at 23:34
Excelente lo tuyo Fernandez. Realmente pusiste en palabras al gilito embanderado que hace de idiota de otros. Y de paso desenmascaraste a varios “luchadores” feministas, ecologistas y otros fundadores de ong que despues viven de subsidios del estado.
Junio 17th, 2008 at 16:13
Señor Fernández,
NO lo conozco, no lo he escuchado, por lo que para mi sus palabras podráin haber sido de cualquier persona, no
necesariamente un periodista.
Ud. dijo “Comerciantes, profesionales, y –reitero– no pocos rascas, han resuelto considerar indignante que
multimillonarios dirigentes rupestres paguen impuestos. Y aún más: evalúan disparatado que el Estado les exija blanquear parte de
su producción y su personal.”
¿Habló con alguno de ellos, sabe lo que piensan, sabe porqué salieron a la calle, tiene idea de lo que está viviendo?
El lunes por la noche fueron MUY POCOS los que en Capital y GBA salieron a la calle a apoyar al campo. Salieron porque
han “resuelto considerar indignante que multimillonarios dirigentes políticos consideren que una vez que EL PUEBLO los
vota son los DUEÑOS de la Argentina”. Si Ud. y otros no lo quieren ver….pues no lo vean. Ampárense en creer que
“todos los otros, OLIGARCAS” se creen los dueños de la Argentina. Los unos y los otros SON MUY POCOS. De los que yo
les hablo…SOMOS MILLONES. Y salimos a la calle…