agosto 17, 2019

Panamericanos 2015: No se cumplió el objetivo del ENARD

Panamericanos 2015: No se cumplió el objetivo del ENARD

Por Carlos Aira

Las emociones pasaron. Las pulsaciones volvieron a la normalidad. Es momento del análisis, y el mismo está a la vista. Luego de los XVII Juegos Deportivos Panamericanos Toronto 2015 podemos asegurar algo que no se escuchó en ningún medio: no se cumplieron los objetivos fijados por las autoridades, metodólogos y técnicos del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), ente integrado por la Secretaría de Deportes de la Nación y el Comité Olímpico Argentino.
¿Desde cual lugar partimos para tamaña aseveración? Desde los objetivos fijados de antemano: discutirle a Colombia el sexto puesto en el medallero, para subir un escalón respecto a Guadalajara 2011. Se terminó séptimo, muy lejos de Colombia. ¿Nadie dice nada de esto?

PALABRAS OFICIALES

Carlos Siffredi es el Gerente Técnico Deportivo del ENARD. Fue quién trazó antes de los Juegos el objetivo pautado: “Vamos a pelear la sexta posición del medallero con Colombia y queremos desafiar el récord de ochenta medallas ganadas en México 1955. Los Juegos Panamericanos son la competencia más adecuada para evaluar el verdadero nivel del deporte argentino”. En la misma dirección, el Subsecretario de Deportes de la Nación, Javier Conte aseguró: “Logramos una sinergia muy importante con todos, el COA y el ENARD, para mejorar y crecer cada vez más”. Pero el más optimista de todos los dirigentes fue Osvaldo Arsenio, Director de Deportes Federado de Nación, – dueño de la planificación general del deporte argentino en la última década – quién aseguró: “El listón de medallas se mantendrá en estos Juegos de Toronto por encima de las veinte doradas. Un objetivo arduo pero posible”.

Pero hay dos actores que también entran en escena. Uno es Gerardo Werthein, Presidente del COA (Comité Olímpico Argentino), ideólogo y Vicepresidente del ENARD, quién junto con Daniel Jacubovich – Director del ENARD, y hombre de peso del deporte nacional desde hace una década – manifestaron: “Aunque no hay inversión que garantice la cantidad de medallas, quisimos cambiar excusas por hechos concretos para el crecimiento. Los deportistas pudieron participar en todas las competencias previas, planificar y tener condiciones de entrenamiento más ambiciosas. El ENARD es la herramienta transformadora del deporte”, dando a conocer las cifras invertidas de cara a los Panamericanos 2015: “El ENARD invirtió 352 millones de pesos sólo en los últimos quince meses. Los atletas contaron con el apoyo para medirse en competencias internacionales. Se contrataron técnicos extranjeros. Se gestionó la compra de 14.482 piezas de equipamiento deportivo. Tenemos un total de 871 atletas y 341 entrenadores que están becados por el ENARD y tienen cobertura médica”.

LA UNICA VERDAD ES LA REALIDAD

A pesar de las declaraciones previas, los números no mienten. Reflejan una realidad: nos hemos estancado con un mayor presupuesto.
La delegación argentina estuvo compuesta por 469 deportistas que participaron en 35 disciplinas. Finalmente se consiguieron 74 medallas en general, lo cual nos ubicó nuevamente séptimos en el medallero general, casi el mismo resultado que en los últimos cuatro juegos Panamericanos.

Medallero historico
El ENARD viene trabajando desde hace seis años con un generoso presupuesto – como lo hacen notar y agradecen todos los deportistas de alto rendimiento – más el apoyo brindado por la Secretaria de Deportes de la Nación a los deportistas federados a través de becas y otros medios. Pero volvamos al nudo central: a pesar de los esfuerzos económicos del Gobierno Nacional, en Toronto no se logró el objetivo fijado. Ergo, se lograron los mismos resultados que en las épocas del “no hay dinero para el deporte”.

Desglosemos el medallero. Argentina consiguió en Toronto 2015, 15 de Oro (seis menos que en Guadalajara 2011, y con una particularidad: la mitad de ellas se lograron en deportes que no son olímpicos, por lo tanto, no estarán compitiendo en Rio de Janeiro 2016), 29 de Plata y 30 de Bronce. 74 preseas en total. Lejos, muy lejos del objetivo trazado por Carlos Siffredi de superar las ochenta medallas de México 1955, que fue la mejor cosecha de medallas en el exterior en un Panamericano). Es honesto aclarar que en México fueron tan sólo 186 atletas los que viajaron, compitiendo en 20 disciplinas.

Medallero-Panamericanos2015
A pesar del exitismo generado por las transmisiones televisivas –sobre todo la final de vóley masculino ante Brasil – en Toronto 2015 se obtuvieron 30% de medallas de Oro menos que Guadalajara 2011, sede en la cual Argentina fue desplazado del cuarto puesto del medallero histórico por Brasil, quién llegó a los 287 oros contra los 279 nuestros.

Los números son la pauta de nuestra realidad deportiva: hubo un retroceso que no se ha podido evitar a pesar de las políticas deportivas aplicadas en las últimas décadas. Así lo reflejan los números conseguidos a nivel continental. Tanto en Juegos Panamericanos como Odesur. Si la línea a seguir será la del exitismo y el resultado mediático, estamos en un problema. Habrá que revisar lo sucedido y cambiar, si se quiere retomar la senda del éxito.

BLANCO SOBRE NEGRO

Hubo puntos remarcables en la participación panamericana argentina. La gran mayoría de las buenas actuaciones – como es de esperar – fueron en deportes de conjunto, como el Voleibol masculino, ganador del Oro luego de veinte años. El handball masculino y femenino logró las medallas plateadas. Oro en hockey sobre césped masculino.
Entre los deportistas individuales hubo buenas actuaciones, como los nadadores Federico Grabich y Sebastián Grassi, el garrochista Germán Chiaraviglio, el maratonista Mariano Mastromarino, la pequeña boliviana nacionalizada Majo Vargas, Giselle Soler, Oro en patín artístico.

Historico Argentino 2323
Habrá que hacer eje en un acierto del ENARD: la contratación de entrenadores extranjeros, como el australiano Bill Sweetenham en natación, el italiano Cristiano Vallopi en ciclismo, el francés Jean Peltier en remo, el bielorruso Georgi Nekaev en tiro, el brasileño Vitor Teixeira en equitación, el español Julio Cobos Téllez en canotaje y el búlgaro Konstantín Darov en pesas. Además se repatrió a dos preparadores argentinos de nivel internacional: Julio Velazco y Andrés Charadía, quién declaró: “el atletismo argentino está muy mal”. Todos ellos demostraron como se pueden mejorar las actuaciones en sus respectivas actividades, rompiendo con la lógica de entrenadores apoltronados por décadas, sin resultados reales a la vista.

La cara más negativa de estos Juegos de Toronto fueron los dieciséis casos de doping positivo, sólo comparable a lo ocurrido en los Juegos de Caracas 1983, entre ellos uno de la luchadora argentina, Luz Vázquez.

UNA REFLEXION FINAL CONTUNDENTE

Con las cartas arriba de la mesa, es necesario realizar una reflexión serena y a su vez contundente: alguien debe hacerse cargo de los objetivos que no fueron cumplidos en Toronto 2015.

Esa persona/as deben dar un paso al costado. Nuestro deporte no pude huir hacia delante. Hay muchos recursos nacionales puestos al servicio del deporte de alto rendimiento para brindar tan sólo excusas o verdades a medias. La continuidad sempiterna de muchos dirigentes del deporte argentino puede compararse con lo expresado por el escritor italiano Tomasi di Lampedusa, aquello de “Que todo cambie para que todo siga igual”.

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El 28 de julio pasado, Gerardo Werthein declaró al diario La Nación: “necesitamos tener un Ministerio de Deporte con presupuesto propio y una gestión muy alineada, en el que todos trabajemos en equipo. Creo que es el único camino. A Scioli lo vi muy proclive a la idea de la creación de un ministerio. Lo mismo a Macri…”. En el marco del Congreso del Deporte realizado en la UMET (Universidad Metropolitana de la Educación y el Trabajo), el diputado Edgardo Depetri le contestó en forma durísima: “A nosotros no nos da lo mismo que gane Scioli o Macri”. En el mismo congreso, el dirigente del Movimiento Social del Deporte, Víctor Lupo, expresó a la gran concurrencia: “Gran parte de la dirigencia federativa ha dejado de representar a sus bases deportivas para convertirse en verdaderos virreyes imperiales deportivos, siempre a disposición de las corporaciones internacionales que han convertido al deporte sólo en un negocio”.
Este es el punto central. El núcleo del problema del deporte argentino. Es imperioso democratizar las federaciones. Cambiar a los dirigentes eternos mediante una gran reforma estatutaria de las Federaciones Deportivas como prevé en el proyecto de actualización de la Ley del Deporte, impulsada por el presidente de la Comisión de Deportes de Diputados, el santacruceño Mauricio Gómez Bull.
El proyecto se ha tratado en foros en todas las provincias. Metodólogos y entrenadores jóvenes (“para reemplazar a los eternos”) se han interesado y aportado al proyecto para ampliar la base deportiva (AUH). Es necesario admitir responsabilidades para quebrar con estructuras ineficientes de acuerdo a los resultados conseguidos. El deporte argentino en nuestra estructura social es mucho más importante que sesgados titulares de prensa o la emoción de un comentarista deportivo. Es una política de estado (buena o mala) que tiene setenta años.

CA/GF/RG

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