Caso Candela | “Cuando alguien tiene antecedentes penales, es la persona ideal para imputarle un hecho de estas características”

Leonardo Jara declarando. A su lado, el abogado Adrián Corvalán.

El abogado de uno de los imputados por el caso Candela Rodríguez, rompió el silencio en Radio Gráfica. Adrián Corvalán, abogado defensor de Leonardo Jara, uno de los imputados por el secuestro y asesinato de Candela Rodríguez en 2011, se refirió al giro en el curso del juicio luego del quiebre de una testigo que planteó: “Voy a decir la verdad”. Esta mujer confesó que para que no metieran preso a su hermano, la policía le exigió que le den un nombre y así fue como llegaron a Jara, quien tenía pedido de captura por piratería del asfalto.

[Foto: A la derecha, el abogado Adrián Corvalán. A su lado, Leonardo Jara declarando.]

“Lo que pasó es lamentable”, comenzó Corvalán en comunicación con Feos, Sucios y Malas. “Estábamos en plena audiencia del juicio y una de las testigos empezó a declarar de una forma muy particular, en la que quedaba en evidencia que aquello que estaba diciendo no era coherente. No tenía solidez. En un momento determinado, quienes somos parte de este juicio empezamos a cuestionar esto hasta que el presidente del tribunal (Diego Bonano) le volvió a insistir. Porque la testigo que está bajo juramento debe decir la verdad, sino incurre bajo el delito de falso testimonio”, relató el abogado.

Giro en la causa

“Se hicieron 2 o 3 minutos y cuando reanuda a declarar esta mujer dice, quebrada, que va a decir la verdad. Y la verdad es la siguiente: María, esta testigo, es la hermana de Héctor”, explicó Corvalán y contó que el hombre sería también “lo que Jara nunca ocultó”, pirata del asfalto. En aquel momento, en 2011, por un hecho de robo “que es bastante previo al hecho desgraciado de desaparición y muerte de Candela Rodríguez, Jara tenía pedido de captura. Y acá viene la gravedad institucional”, planteó el defensor. Una abogada que tiene vínculos con la Brigada de La Matanza convenció a María y su hermano de que había que entregar a alguien para resolver al caso de Candela. “¿Que hace este chico? La persona más próxima que tiene para poder entregar es a Leonardo Jara”, quien cómo él, tenía pedido de captura.

“Y entonces, todos sabemos, que en esta sociedad, cuando alguien tiene antecedentes penales, y mucho más teniendo pedido de captura, es la persona ideal para imputarle un hecho de estas características y que la sociedad no cuestione la investigación”, argumentó el abogado. Y continuó con el relato de la testigo quebrada: “Parece ser entonces que la abogada, esta mujer (la testigo María) y el hermano (Héctor) se presentan ante el fiscal de la causa, el doctor Marcelo Tavolaro”.

Segundo escándalo institucional

“Tenían un problema”, apuntó Corvalán, y es que (Héctor) “tenía pedido de captura por otra fiscalía de la localidad de Mercedes. Por lo que el fiscal no podía hacer otra cosa que ponerlo a disposición de esa fiscalía. En vez de hacer eso, la invita a la hermana a que firme la declaración en su nombre y lo deja ir”. “Esto, en el marco institucional, es un escándalo que por lo menos no lo hemos escuchado en la sala de audiencia jamás. Ha generado en todas las partes que estábamos ahí en el juicio un silencio de esos que hablan por sí solos. Era absolutamente impensado que una testigo fuera a decir que firmó una declaración hecha por el hermano. Que el fiscal cambiara el nombre”, explicó el abogado defensor.

Luego, apuntaló sobre el problema: “Nosotros entendemos que una de las cosas que no se hizo, y estamos en juicio desde el 6 de febrero, es un cuestionamiento que hacemos las partes, la fiscalía, los defensores oficiales, y yo como defensor particular, es ir por la pista de San Martín”.

La pista de San Martín

El caso Candela Rodríguez tuvo una investigación paralela realizada por el Senado de la provincia de Buenos Aires, la cual arribó a una conclusión: la pista que deberían haber seguido es la de San Martin. “Nunca se investigó”, explicó el abogado. Y sumó que “entonces ante esa hipótesis, el Senado y muchos de nosotros entendemos que lo que se estaba librando cuando desaparece la nena es una guerra entre dos bandas narcos en donde probablemente cada una está apoyada por determinados comisarios, depende de qué lado de la orilla se esté”.

“Más allá de que se libre esa guerra, estamos hablando de una nena de 12 años, de una madre de la que se ha dicho de todo, que yo la voy a poner afuera de este contexto, más allá de que pueda o no tener responsabilidad. Porque en definitiva se la agarraron, como hacen siempre, con el más débil del eslabón, que en este caso es la nena”, agregó Corvalán.

Una reflexión y la continuidad

“Lo que suele pasar es que generalmente, ante hechos de esta característica, cuando la opinión pública a través de los medios suele tomar una posición u otra, quien se empieza poner nervioso es el poder político. La desaparición de Candela fue el 21 de agosto del 2011, estábamos muy cerca de las PASO (elecciones primarias) y nadie quería demostrar falta de eficiencia en el hecho”, analizó el abogado.

Y allí reveló que el mismo día que la testigo María se quebró, “otro testigo, un policía, de apellido Figueroa nos dijo a todos en la sala que el entonces gobernador se acercó a los comisarios generales que habían armado un comité de crisis y les dijo que si en 72 horas no aparecían los culpables, quedaban todos relevados de la fuerza”. Entonces, apuntó el abogado sobre el accionar policial: “¿Cuál es el eje?, encontrar alguno que otro chico que haya tenido antecedentes penales, que haga poco que haya salido de estar preso, porque esto hace que la sociedad no cuestione al detenido. Porque justamente tiene antecedentes penales. Esto es lamentable, muchas veces ocurre. Pero la flagrancia de la declaración de esta mujer puso al desnudo algo que nosotros entendemos y creemos y mucha parte de la sociedad cree que ocurre, pero que no se conoce”.

Consultado sobre la situación de los hasta ahora imputados, dijo que “Jara sigue detenido. De los tres chicos que fueron a juicio, Jara y Bermúdez están detenidos, y Gómez va a juicio en libertad”. Por el momento “vamos a seguir escuchando algún testigo que otro en tanto el tribunal resuelva esto hasta el 24 de abril”, cuando se determinará cómo sigue este proceso.

UA / GF / RG

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