Luis Cáceres | “La situación en la construcción es crítica”

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Luis Cáceres, secretario general de la Unión de Obreros Ladrilleros de la República Argentina (UOLRA), conversó con Punto de Partida sobre la situación que vive el sector de la construcción y la política que planea llevar el gobierno nacional en ese área.

En primer lugar Cáceres opinó sobre la anunciada compra a China de casas prefabricadas, al sostener que “se trata de dos políticas que se están implementando. Una es el anuncio, antes del paro, de la construcción de cien mil viviendas a través de préstamos bancarios. La otra es que se supo que el gobierno está por acordar la compra de quince mil casas premoldeadas chinas dentro de un plan de adquirir un millón de las mismas. Significaría prácticamente la destrucción de la actividad nuestra. Es una decisión que no sorprende porque está dentro de su línea de apertura económica que solo genera la pérdida de puestos de trabajo y la desaparición de nuestra industria“.

En comunicación con Lucas Molinari, detalló que la situación de la rama ladrillera “es crítica, porque dependemos de la obra pública y del consumo interno. Nuestra actividad está atada al poder de compra del mercado interno. La construcción de vivienda es un prioridad para los trabajadores y hoy eso depende de la inversión privada. Realmente es un momento complicado, como vive todo el sector de la construcción, pero nosotros vivimos una situación más difícil porque nuestra actividad todavía no está regulada. No hay una cámara patronal siquiera, aunque nosotros estamos acompañando la decisión de un grupo de empresarios de constituirse como tal en todo el país. De acuerdo a un relevamiento que se hizo hace cuatro años nuestra tarea se divide en dos sectores: trabajadores con patrón en las fábricas ladrilleras, principalmente en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, y el resto se trata de emprendimientos familiares, por lo que también se está impulsando que se organice la cadena de cooperativas”.

Finalmente, Cáceres opinó sobre las posibilidades de conciliación o lucha que tiene ante sí la CGT al afirmar que “no se va a poder enfriar la conflictividad. Este gobierno tiene una política y la va a llevar adelante. En nuestro caso pedimos que se declare en emergencia la actividad ladrdillera y que se forme una mesa de diálogo donde participen el Estado, la patronal y el sindicato. La respuesta que encontramos es comprar casas premoldeadas. Es decir, van a seguir avanzando con su proyecto de apertura económica y de flexibilización laboral, por lo tanto el conflicto se va a profundizar“.

MG / GF / RG

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