marzo 20, 2019

Soberanía alimentaria | “La ley de semillas es sólo una parte”

Soberanía alimentaria | “La ley de semillas es sólo una parte”

Deolinda Carrizo, referente del Movimiento Nacional Campesino Indígena de Santiago del Estero (MOCASE), dialogó en el programa Feas Sucias y Malas sobre el proyecto de ley de semillas del pueblo, como contra-respuesta al proyecto presentado por el oficialismo.

“La nuestra es una propuesta consensuada con distintas organizaciones del país y es en contrapropuesta al proyecto que está circulando presentado por el oficialismo”, comenzó en diálogo con Úrsula Asta en Radio Gráfica.

“La ley que presentamos consta de cinco puntos donde se revaloriza la semilla campesina indígena como patrimonio común, que no debe ser patentado ni privatizado porque eso pone en más riesgo la soberanía alimentaria de los pueblos”, sostuvo.

“A la del gobierno la denominamos la ley Monsanto, porque tiende a favorecer a las multinacionales para la patentación y privatización de las semillas y la criminalización de quienes vayan a multiplicar las semillas criollas nativas, algo que históricamente, hace más de 10 mil años, se lo viene haciendo para la alimentación de los pueblos. Ese rol ha estado en manos de las comunidades”, siguió.

Luego explicó que “lo de la ley de semillas es una parte de la gran película”, porque “poder plantar la semilla significa tener un pedazo de tierra, un espacio donde cuidarla y poder transformarla en alimento”. “Y ese es uno de los puntos centrales del control de la tenencia de la tierra”, explicó.

En los últimos años crece la extranjerización de la tierra. Con estos nuevos permisos de plantar semillas genéticamente modificadas, el agro-negocio necesita más tierras y en esas tierras estamos nosotros”, sostuvo.

“En ese marco suceden muchos conflictos de tierra en Santiago del Estero. En donde no hay organización, lamentablemente hay desalojos constantes. A las que podemos llegar, estamos”, respondió ante la consulta del último suceso de desalojo públicamente conocido, en el cual un campesino terminó con el cuerpo quemado.

El sábado durante la entrevista en la Gráfica, Deolinda contó que ese trabajador quemado, “el compañero Corvalán”, seguía internado en Tucumán “entre la vida y la muerte”. Lamentablemente, el lunes se conoció que Héctor, de Satucho Pampa, Santiago del Estero, falleció tras las graves heridas de ese desalojo, realizado con una orden judicial en beneficio de empresarios que pretenden quedarse con las tierras.

UA/GF/RG

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