noviembre 17, 2018

Tomás Vargas | “Cooperativa Plásticos Salvadores está lista para producir”

Tomás Vargas | “Cooperativa Plásticos Salvadores está lista para producir”

El pasado 24 de octubre la justicia decretó la quiebra de la empresa del plástico Oropel. La planta de la firma fue tomada y conservada por sus trabajadores durante nueve meses, de modo que la decisión judicial allanó el camino para que Oropel se convierta en la Cooperativa Plásticos Salvadores. Tomás Vargas, delegado sindical de la empresa y ahora tesorero de la cooperativa, narró en Radio Gráfica el proceso de toma y recuperación de la fábrica.

En diálogo con Lucas Molinari en Punto de Partida, Vargas explicó en primer lugar que todo comenzó el 2 de febrero pasado. Ese día cesó la actividad a las dos de la tarde por falta de pagos. Llegamos a una instancia donde decidimos dejar de trabajar porque vimos que los productos salían, se fabricaban a lo largo de todo el día y nosotros no percibíamos los sueldos. Durante estos nueve meses paramos la actividad y cuidamos todos los bienes que eran de la empresa. Toda la maquinaria está como cuando cesó la actividad”.

Luego agregó que los trabajadores estábamos esperando hace nueve meses esta decisión. Figurábamos como personal activo pero no podíamos hacer ningún tipo de trabajo por disposición de los antiguos directivos. Se nos hizo muy difícil mantener a nuestras familias por las denuncias en nuestra contra del apoderado de la firma, Alejandro García Calabria. Decretada la quiebra tenemos otra expectativa. Nos presentamos el lunes 26, acompañados por el abogado Luis Palmeiro, como continuadores de la empresa para preservar la fuente laboral de los 54 compañeros que integran la cooperativa”.

El entrevistado también contó que Oropel estuvo en auge desde que se abrió en 1961. Incluso desde el año 2000 tuvo tres plantas que empleaban a doscientas cuarenta personas. Decayó por mala administración, y el momento que se está viviendo ayudó a llegar a esta instancia. La empresa incluso tenía contratos con las lecheras más importantes del país. Ahora no sabemos cómo van a quedar, porque empezó una instancia nueva. Tenemos que llamar a los proveedores y a los clientes en cuanto el juez no autorice a trabajar, y hacer contratos nuevos porque la administración anterior no existe más, todo corre por cuenta de los trabajadores. También vamos a tener que sentarnos a conversar con los acreedores de crédito”.

Finalmente Vargas sostuvo que “los compañeros entendieron que teníamos que ir todos juntos para el mismo lado. De acá en más vamos a enfocar toda nuestra energía en que esto tiene que funcionar. Sabemos que es una empresa rentable, hemos visto los números. Lo que siempre le decía a mis compañeros es que lo que no se hizo en veinticinco años tal vez se puede hacer en cinco o diez. Podemos duplicar la producción, depende puramente de todos los que integramos la cooperativa. Se está haciendo limpieza y orden en la planta de modo que un potencial cliente que llegue pase y vea que estamos en condiciones de producir.

MG/GF/RG

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