noviembre 17, 2018

Nehuen Rodríguez | Cumplir años con quienes ya no están

Nehuen Rodríguez | Cumplir años con quienes ya no están

Un nuevo festival en la fecha de su cumpleaños, en el barrio que lo vio crecer, nos dio la oportunidad de recordarlo en plena alegría. Su vida nos sigue iluminando, en el camino en que continuamos buscando justicia. (Por Colectivo de Medios Populares*)

La calle Palos, casi esquina Pinzón, en La Boca, ya comienza a convertirse en un punto de referencia barrial. Es que el Merendero Madres en Lucha brinda una ayuda fundamental en estos tiempos de macrisis, donde la comida escasea, y más aún la solidaridad. Un espacio de encuentro y de acción para quienes pasaron de ser “simples vecinas de barrio” a mujeres en búsqueda de justicia por sus pibes, y, en ese camino, por todxs.

Pero además, porque cada 7 de noviembre se celebra la vida de un vecino inolvidable: Neuhen Rodríguez. Este quemero que vivió en el barrio de La Boca, hasta diciembre de 2014, cuando Daniel Castagnasso y José Daniel Soria Barba a bordo de una camioneta de la por entonces Policía Metropolitana, lo atropellaron y mataron casi en el acto mientras circulaban sin sirenas, a alta velocidad y por momentos en contramano por la calle Ramón Carrillo.

Los 7 de noviembre entonces se ocupa la calle y se la convierte en fiesta, para “cumplir años con los que no están”, como dirá Angélica, la mamá del Kiki Lezcano, quien también cumple en este mes y que será celebrado el próximo sábado 10 en Villa 20 de Lugano.

Nos encontramos en La Boca en una fiesta callejera, con toda la fuerza y la bronca que se necesita en un contexto signado por los efectos de la doctrina Chocobar. Con “este gobierno que hoy tenemos que les dictó la pena de muerte a nuestros pibes, y es cuando más tenemos que cuidarlos. No sólo con balas los están matando, les sacaron todos los derechos, la educación, la salud y hasta la comida” dirá Dolores, la mamá de Ezequiel Demonty, a quien en 2002 la Policía Federal obligó, luego de torturarlo, a tirarse al Riachuelo. Su cuerpo aparecería ya sin vida días después.

Los festejos de cumpleaños, las pintadas de murales, las marchas, los festivales, en fin, las múltiples formas de ocupar la calle, son parte del proceso en el que esa lucha, que comienza con la pérdida como algo individual, se transforma en un reclamo colectivo. Nehuen es del barrio, de las amigas, las primas, las bandas, las organizaciones. Y es el hijo de las otras madres, que han sufrido esta misma violencia por parte del Estado. Eso se siente en este festejo. Casi no hay persona que no tenga en el cuello o en el pecho la cara de Nehuen.

Este encuentro fue también de alegría y amor, de ese que sentimos cuando vemos a este quemerito en las pintadas callejeras, o cuando escuchamos sus historias contadas por familiares y amigues. Encontrarnos para celebrar lo que fue la vida de Nehuen nos llena de impulso para seguir batallando contra la represión policial y el gatillo fácil. Y, como dirá Roxy, su mamá, para pelear por cada uno de los derechos arrebatados: “estamos acá para festejar la vida, que a nuestros pibes no los arrebate más la policía. La idea es que todos tomemos conciencia, como yo en un principio lo miré por televisión, y después como una vecina común, cuando me sucedió, hay que salir a las calles, hay que pelear por todos los derechos que nos arrebatan todos los días”.

Roxana se emociona cuando habla de las “madres que le abrazan el alma” y que aquí están, y con ellas también el Kiki Lezcano, el Paly Alcorta, Juan Pablo Kukoc, Darío Santillán, el Bocha Rego y tantos/as otras/os. Hoy los vemos felices aquí, en esta comunidad que ha sabido transformar el dolor en lucha, lo individual en colectivo, el recuerdo en acción. La potencia de lo colectivo y la necesidad de estar en la calle se repite en las intervenciones de las mamás y el papá que pasan por el micrófono. Alberto Santillán, el papá de Darío, se expresará también en ese sentido: “nuestro lugar son las calles, donde presentamos la lucha, donde nos hacemos fuertes, donde hemos conseguido muchas cosas. Estoy seguro que Darío estaría acá, yo estoy como padre, al lado de estas madres que lo dan todo”.

Así, con el recuerdo de lxs pibes y ocupando la calle, los 7/11 ya no serán iguales en el barrio de La Boca. Hay un nuevo momento de encuentro, para que no nos arrebaten las sonrisas. Hay un nuevo santito al que venir a celebrar. Hay una nueva historia que comienza a ser escrita.

*FM Riachuelo/FM La Caterva/La Retaguardia/Agencia Paco Urondo/Sur Capitalino/Radio Gráfica/Radio Presente
(Desde el Colectivo de Medios Populares producimos en unidad como urgencia y como apuesta. Coincidimos en que la comunicación no es mercancía. Nos encontramos, ensamblamos, complementamos, potenciamos y existimos, intentando romper con una máxima que buscan imponer como natural: que entre iguales, solo queda competir)

Comentarios

comentarios

Artículos ralacionados