junio 26, 2019

Elecciones 2019 | Cambiemos y el fraude electoral

Elecciones 2019 | Cambiemos y el fraude electoral

Por Alfredo Moreno*

La intención del Gobierno nacional es que cada colegio se convierta en un centro de transmisión de datos para agilizar los tiempos y homogeneizar la carga de los resultados en todo el país.

La realidad de las Telecomunicaciones en Argentina indica que es una irresponsabilidad del ejecutivo nacional que este proyecto sea una realidad.

Eliminar el “repliegue” de los partes del escrutinio provisorio, implica que en cada lugar de votación tenga conectividad que le permita transmitir sin los partes de escrutinio escaneados sin cortes y con integridad en los datos.

El director Nacional Electoral, Adrián Pérez, que impulsa el voto electrónico hace 2 años, firmó un convenio entre la Dirección Nacional Electoral (DINE) y el Ministerio de Educación para tomar en préstamo 15.000 netbooks del programa Educ.Ar (¿Ex Conectar Igualdad?) e igual número de equipos multifunción para poder escanear y fotocopiar las actas dentro de cada una de las instituciones educativas elegidas como puntos de votación.

La elección del 2015 tuvimos 95.011 mesas de votación en las cuales participaron más de 32 millones de ciudadanos a nivel nacional.

En cada escuela de votación se estiman entre 10 0 25 meses según la densidad de votantes en cada lugar. En promedio se puede estimar unas 20 mesas por escuelas, o sea 20 telegramas o partes de escrutinios a escanear y transmitir.

electoresEn el cuadro de electores y mesas de las elecciones 2015 armado en base a los datos publicados por el sitio oficial www.argentina.gob.ar, muestra la distribución de mesas de votación y electores habilitados para cada distrito electoral. En octubre de 2019 habrá que escanear 100 mil partes de escrutinio.

En el centro de recepción habrá que imprimirlos para alimentar los puestos de carga y verificación de datos del Sistema de escrutinio provisorio de la empresa Indra.

El gobierno de Cambiemos, le otorgó el desarrollo del software para la trasmisión de datos desde los colegios al centro de cómputos a la empresa SmartMatic, que ganó la licitación por un contrato de u$s1.200 millones.

Como antecedentes, en el año 2017, el gobierno de Mauricio Macri compró a la empresa venezolana un sistema de control biométrico de electores utilizado en provincias del norte argentino.

La firma cuenta denuncias públicas por “manipulación” de los datos. En las elecciones para la Asamblea General Constituyente de Venezuela, se tuvo que retirar en el año 2017. Cuenta con escándalos internaciones en Estados Unidos y Uganda. En 2012 fue fuertemente cuestionada en Bélgica cuando ofreció el sistema de voto electrónico en la región de Flandes por un contrato de 40 millones de euros. Fue multada por seis millones ya que el sistema presentaba fallas técnicas.

Smartmatic contratada por el Tribunal Supremo Electoral de Brasil (TSE) para realizar la transmisión satelital de los datos fue cuestionada por acusaciones de fraude similar a las de Venezuela.

El Correo Argentino en la órbita de la Secretaría de Modernización es el responsable de escrutinio provisorio. Integrará a las empresas Smartmatic e Indra para el escrutinio provisorio. El Correo Argentino, a pesar del “Macrigate” tiene larga experiencia en las tareas de pliegue y repliegue de los partes de escrutinio.

Ni tiempo ni homogeneidad

Es de suponer que desde la Dirección Nacional Electoral han planificado alguna distribución del equipamiento convenido. La asignación del equipamiento es importante ya que la cola para escanear / digitalizar cada parte de escrutinio puede demandar un tiempo que debe ser estimado e informado a los Partidos Políticos.

Supongamos, porque aún no está informado el procedimiento operativo, que fotocopiar, digitalizar y aprobar el proceso digital de cada parte pueda llevar 4 minutos (estimación generosa) de tiempo. El presidente de mesa y los fiscales tienen que visualizar el digital y dar por aprobada la imagen a transmitir.

Con esta estimación el tiempo de trabajo puede oscilar en 80 minutos por lugar de votación en función de la cantidad de mesas/partes de escrutinio de cada lugar. En promedio cada escáner procesará 6 partes de escrutinio por hora. Como toda estimación no prevé la “novedades de la realidad operativa”.

Normalmente la tarea de confeccionar el parte o telegrama de escrutinio a cargo de fiscales y el presidente de mesa, demanda las siguientes 2 hs. de cerrado el escrutinio. Con lo cual a las 20hs se podrá comenzar el proceso de digitalización y transmisión.

Si bien los dos procesos generan un flujo paralelo de producción, entre las 19,30 hs y las 21,30 es posible que el 90% se haya transmitido al centro de cómputos central. ¿En este lugar los partes digitales se volverán a imprimir para ser ingresados a carga y verificación de datos?, ¿qué tiempo lleva esta impresión, aunque este distribuida en función del arribo?, ¿cuantas impresoras estarán disponibles para esta función?

Podemos suponer que acompañará el flujo de recepción de los partes digitales con lo cual a las 22,30hs. estará todos esperando finalizar su carga y verificación. Es posible entonces que el escrutinio provisorio a las 23,30 o 24 hs. esté finalizado.

Está claro que los tiempos no se agilizan. Mucho menos se homogeniza la carga ya que el flujo de alimentación de carga depende de tareas manuales y primero llegaran los grandes centros urbanos que tiene buena infraestructura de telecomunicaciones. Pueden “pisar” los partes a gusto e interés manipulando la carga como se hizo en el 2017.

La seguridad de los datos originales se presenta como un faro en este contexto, donde lo único que alumbra es la desconfianza. “Cuando la mentira es la verdad”, no posibilita conveniente esta modificación al sistema de escrutinio provisorio. La transparencia del proceso electoral está en riesgo. No es un problema tecnológico es solamente que Cambiemos no da garantías sobre la inviolabilidad del sufragio.

El gobierno fracasa en todos los indicadores económicos y sociales. Quiere mostrar ese fracaso de manera creativa, moderna y estratégica.

Qué hacemos con nuestra acción

Los ciudadanos, nosotros debemos comprometernos con la transparencia de las próximas elecciones. Vivimos en este país, mirar al costado no beneficia nuestro futuro.

Los Partido Políticos y las fuerzas vivas de nuestra sociedad deben tempranamente poder auditar y fiscalizar el software de transmisión y evaluar el procedimiento operativo y las empresas participantes ya que al menos se demandará 15mil personas para operar estos dispositivos.

Para aceptar esta modificación en el Código Electoral Nacional es necesario conocer los algoritmos que den integridad a los datos que se transmiten y procesan.

Si finalmente Cambiemos nos pone en riesgo, debemos exigir para cada Partido Político copias de cada parte de escrutinio en digital, mediante la transmisión al centro de datos oficial y en paralelo al centro de monitoreo y vigilancia de cada partido participante en los comicios. Controlar la elección con el mismo universo de datos que el oficial garantiza la credibilidad del proceso electoral.

Sin participación de la sociedad civil y sus instituciones políticas el solucionamos tecnológico es el nuevo portador de espejitos de colores.

“El arte de la manipulación y la crueldad es la especialidad del psicópata. Pero hay algo con lo que el psicópata no cuenta: ese momento, que no siempre llega, en que empieza a resquebrajarse la ilusión y puede verse, de a poco primero, después con claridad total, la magnitud del daño que está haciéndonos. Ese momento, que no siempre llega, en que las -hasta entonces- víctimas de su juego perverso, se dan cuenta de su propia fuerza. Ese momento, aunque no siempre llega, es la pesadilla del psicópata. ”iv

Ese momento es llegando.

(*) Computador Científico, Fiscal Informático, Profesor de TICs en UNM y Delegado FOETRA en ARSAT

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