junio 20, 2019

24 de Marzo | Histórica movilización en Plaza de Mayo

24 de Marzo | Histórica movilización en Plaza de Mayo

Por Ariel Weinman*

Decenas de miles de personas cubrieron desde las 11 horas de la mañana la geografía del centro porteño, y con posterioridad a las 14 las arterias colapsaron por una multitud heteróclita y aluvional venida desde de todas partes, en repudio al golpe militar del 24 de marzo de 1976 y en rechazo a las políticas del gobierno de Mauricio Macri. El acto contó con una fuerte presencia de las columnas obreras de los sindicatos de la Corriente Federal de los Trabajadores, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y otras organizaciones gremiales enroladas en la CGT, como el SMATA, Camioneros y APOPS.

La asistencia colocó en evidencia una vez más que todas las generaciones vivas marchan articuladas en esta fecha emblemática para la comunidad nacional. ¿Pero cómo es posible que los que no experimentaron “los años de plomo”, como los jóvenes nacidos a partir de 1983 o después de la rebelión popular de diciembre de 2001, se desplieguen con tanta persistencia? Es que la memoria no es sólo un ejercicio de recordar el pasado, de un pasado siniestro, no es sólo conmemoración de lo sucedido, sino un sólido cuestionamiento a la persistencia de ese pasado en el presente: la política económica de las corporaciones globales y la oligarquía vinculada a la exportación de productos primarios, la entrega inaudita de los recursos naturales y energéticos a las empresas imperiales, la liquidación de la separación de poderes que ha configurado un estado de excepción autoritario que ejecuta de modo sistemático la persecución, la represión y la cárcel para los opositores. Para una parte importante de la comunidad, entre ellos los que hoy estuvieron movilizados, el gobierno de Cambiemos es la continuidad de la última dictadura por otros medios, y aunque el Poder Ejecutivo no utilice las fuerzas militares para operar secuestros e imponer el terror como en el Proceso, está sustanciando un genocidio social a través del hambre, la miseria, la desocupación, el exterminio de la producción nacional. Obreras y obreros sin empleo, comedores que crecen exponencialmente en todas las provincias, chicos y chicas que ya no pueden concurrir a la escuela por falta de calzado. Los cuerpos hambrientos son el legado nefasto del liberalismo.

Lo que este domingo se puso en movimiento es la resistencia creciente de un sector de la sociedad a las políticas oligárquicas, que no solamente se circunscribe a decir “que no” a las mentiras y las banalidades del sistema dominante, sino que constituye un sustrato político-cultural que participa activamente de los enunciados que elaboran la memoria, que dispone por eso mismo de la capacidad para imaginar otras comunidades posibles.

Quizá la fuerza geológica de la imponente movilización de hoy en Plaza de Mayo y otras ciudades de la Argentina, la fuerza que viene de las generaciones muertas, se explique porque esa potencia imaginante comienza a percibir, ante un pasado que sigue pasando, la posibilidad cierta de transformar el tiempo en octubre.

(*) Conductor de Panorama Federal

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