junio 20, 2019

Tiempo de incertidumbre

Tiempo de incertidumbre

Por Lucas Molinari *

El 12 de junio vence el plazo para la presentación de alianzas nacionales y diez días después se deberán presentar las precandidaturas. ¿Será Cristina? ¿Lavagna es una opción? Van y vienen encuestas y cada armado negocia un puesto. Mientras el “canto a la unidad” ya es un clásico al ritmo de un dólar que marca la bomba de tiempo que es la economía argentina.

Hay otro “mientras” que es el sufrimiento del bajo pueblo. Hambre en las barriadas, ferias de trueque donde se cambia una prenda por un litro de leche. Despidos y fábricas cerradas. La bronca y desesperación que se multiplican. La resistencia que como en otras épocas empuja hacia arriba en las estructuras orgánicas marcando el termómetro de la crisis.

LA CALLE

La calle tiene una actividad cotidiana. El jueves pasado el movimiento obrero y popular se manifestó con fuerza en el centro porteño. Un músculo que no ejecuta golpes porque está fragmentado. En la Plaza Congreso, cuando llegaba una gran columna se iba otra. No se logró confluir en un mismo acto, lo que hubiera dado una gran foto de la multitud diciendo BASTA.

Por abajo crece el enojo aunque cualquier delegado de base sabe que el paro hoy no es fácil de construir. Porque apremia la situación económica hasta para los que más ganan. Y una medida de fuerza no se hace con los convencidos, sino con el conjunto. Con el respaldo del gremio y con el envión de la central obrera.

Este 11 de abril en SMATA se hará una reunión importante. Desde el Frente Sindical para el Modelo Nacional se convoca a todas las regionales de la CGT para llamar a una medida de fuerza, ante la ausencia de un Confederal. Posiblemente el Consejo Directivo busque luego poner una fecha de paro ¿será en mayo? No sabemos, lo que sí, hay una falta de liderazgo notable.

Sin embargo, si bien hay una tendencia a exigirle más a la dirigencia cegetista que a la política, cabe destacar que la oposición al actual modelo de destrucción nacional estuvo sobre todo en la calle. También que gracias a la fuerza del sindicalismo argentino, a diferencia de otros países de la región, se mantienen las paritarias y la reforma laboral no es ley.

LA POLÍTICA

Cristina Fernández se fue en 2015 con una Plaza de Mayo llena aplaudiendo los 12 años de kirchnerismo. Alejada del Partido Justicialista y con diferentes fracturas que se vieron demasiado pronto en el Congreso, hubo quienes creyeron su figura sepultada. La derrota de Scioli caló tan fuerte en los huesos del movimiento nacional que la actividad legislativa no gestó ningún hito popular como oposición. No se logró articular desde la política la calle con el recinto.

La impotencia se transformó en frustración para muchos militantes inorgánicos del kirchnerismo. Luego vinieron las elecciones del 2017 y la palabra “traición” se volvió usual para sectores se alejaban con estrategias diferentes de la “jefa”.

De Unidad Ciudadana a lo que hoy sería el Frente Patriótico podemos observar un cambio en la conducción de CFK. La apertura a diferentes espacios y un diálogo directo en cada provincia con base en el PJ, para enfrentar a Macri. Se lanzaron Rossi, Solá, Scioli…, pero no mueven el amperímetro.

¿Cristina se definirá después de las elecciones del 12 de mayo en Córdoba? Puede ser, es sólo una especulación por lo que significa esa provincia en cuanto a negociar con el PJ local. Pero es claro que nada corre a la expresidenta a una definición urgente, sólo la situación crítica del país.

“No hay tiempo para que alguien aprenda a ser presidente”, decía un ex ministro kirchnerista para argumentar que DEBE ser CFK la candidata. Pero aparecen también quienes hablan del “techo” que tendría en un supuesto ballotage.

Y entonces aparece Lavagna. Un hombre que por su edad no podría aspirar a una reelección y que por ser sólo una figura del ámbito empresarial sin base partidaria, no podría hegemonizar, sino que su liderazgo sería transitorio. “Un gobierno de reconstrucción nacional”, plantean algunos y hay quienes arriesgan “el candidato para superar la grieta”. Como si la disputa histórica de modelos de país pudiese resolverse con una consigna mediática. Una postura “armónica” que huele a continuidad con maquillaje del modelo económico en curso.

Porque ¿qué se juega? ¿sólo una elección? En realidad mucho más. Podríamos definirlo de este modo: hay una estrategia colonial (Macri) vs una estrategia de reconstrucción nacional (Cristina).

Esto significa: ajuste bajo la bota del FMI, flexibilización laboral (que ya está en curso), mayor empobrecimiento y hasta la disolución nacional.

Allí un apunte. La Argentina es un país bi-continental, Tierra del Fuego y las Malvinas están en el centro geográfico. Por lo tanto cualquier compatriota que piense la liberación nacional deberá partir de esa realidad para luego preguntarse en manos de quiénes está esa riqueza.

Cristina en este contexto implica un peligro para el círculo rojo, porque no la dominan. Los Kirchner demostraron capear la peor crisis de la Argentina. El contexto internacional no es el mismo, pero de pararse el país sobre sus riquezas, con la presión popular callejera a su favor, es posible la reconstrucción.

Por ese camino apuestan millones, esperemos que pronto se termine la incertidumbre.

* Periodista de Radio Gráfica, conductor de Punto de Partida (lunes a viernes de 8 a 10am)

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