abril 23, 2019

Carlos Solsona | “Luchar vale la pena”

Carlos Solsona | “Luchar vale la pena”

El último martes 9 de abril, Abuelas de Plaza de Mayo confirmó el hallazago número 129 en su búsqueda. Se trata de la hija de Norma Síntora y Carlos Solsona, militantes del PRT-ERP en la provincia de Córdoba. 42 años después del nacimiento de “Soledad”, como su madre la hubiese llamado, su papá Carlos dialogó con Radio Gráfica.

“Son las noticias que uno busca, que buscan las Abuelas y que sigue buscando una buena parte de la sociedad argentina. Llega un momento en que se encuentra y es importante porque demuestra que seguir, luchar y militar, rinde. Que uno no pasa sin trascendencia por la vida de los pueblos, vale la pena hacerlo”.

La provincia de Córdoba vivió una represión muy violenta por parte de las Fuerzas Armadas durante los años 70. Ya realizado el golpe del 24 de marzo, “a mediados del 76 a nuestro hijo mayor Marcos lo dejamos bajo la custodia y protección de sus abuelos maternos por que la represión en Córdoba era muy aguda. Ya se sabía que corría riesgo toda la familia” comentó Solsona que a principios del 1977, debió salir del país para cumplir con tareas político partidarias, al tiempo en que su compañera ya tenía un embarazo avanzado. “Norma esperaba la ocasión para trasladarse porque no tenía lugar en la provincia para estar segura en el parto. Junto con otros familiares de compañeros y profesionales de la salud que nos apoyaban, decidieron ir a Buenos Aires. Luego del nacimiento ella iba a viajar al exterior para encontrarnos” relató.

El 21 de mayo de 1977, Norma Síntora estaba en la casa de unos compañeros en Moreno, cuando los sorprendió un operativo del ejército. “Llevaron secuestrados a los que estaban en la casa, los vecinos declararon que sacaron a un hombre muerto y a dos mujeres, una de ellas embarazada. A partir de ahí iniciamos todas las investigaciones y después de varios años juntando información supimos que las tres personas que estaban en esa casa fueron asesinadas en centros clandestinos de detención”. En ese momento comenzó la relación entre la familia y Abuelas de Plaza de Mayo, que continúa hasta el día de hoy. “Me dijeron desde un primer momento -hace más de 30 años- que tenían la sospecha de que a las mujeres embarazadas las cuidaban hasta el parto para quitarles la criatura. Sabíamos de compañeras que habían sido secuestradas con 3 y 4 meses de embarazo. En el caso de Norma que llevaba 8 meses era muy probable que hubieran hecho lo mismo”. Desde entonces Abuelas inició el proceso de búsqueda y la denuncia por el cambio de identidad, la apropiación de bebés y otros delitos que tienen que seguir caminando. “Firmé un poder para que los abogados de Abuelas me representen hace como 40 años y lo volvería a hacer” destacó el cordobés.

Sobre si tenía algún reproche o reflexión sobre el accionar del ERP en aquel entonces, Solsona analizó y recalcó: “todas las organizaciones político militares han hecho análisis autocríticos y valoraciones de sus aciertos, errores, debilidades y fortalezas. Siempre coincidimos que hay una cosa que tiene que quedar clara: el terror y los crímenes masivos los cometió la dictadura cívico militar. Las denuncias de las organizaciones y la convocatoria a luchar era para enfrentar esos intereses que tenían planteados para el futuro regional y nacional”. A lo cual añadió que “a pesar de haber sido derrotados, la historia nos da la razón. Los que están en el poder en el continente son esos sectores que impulsaron la dictadura y el terrorismo de Estado.”

El reencuentro con su hija por ahora sólo fue telefónico y Carlos se prepara para poder hacerlo personalmente, sea en España, donde ella vive o aquí en la Argentina. “Para que se dé lo antes posible hay que tener mucho cuidado, requiere que sea íntimo y para lograrlo hay que esconderlo un poquito a veces. Me disculpo ante los que tienen interés genuino pero aparte del significado del hallazgo, yo soy el padre de una criatura que ´no es la 129, es una persona´ como dicen las Abuelas. Hemos acordado con ella que cuando esté maduro el encuentro vamos a comunicarlo juntos” informó.

En el agradecimiento y la despedida, ante el aún desconocimiento de la identidad actual de la hija recuperada, Lautaro Fernández Elem deslizó el nombre que sus padres pensaban para ella. “Hoy no se llama Soledad, pero me cae muy bien que se rescate ese nombre, fue una de las últimas voluntades de Norma”.

LFE/GF/RG

 

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