junio 18, 2019

Juicio a una zorra | Helena de Troya cuenta su historia

Juicio a una zorra | Helena de Troya cuenta su historia

Una profecía establecía que Zeus, dios del Olimpo, iba a ser desterrado por uno de sus progenitores. Otra que el hijo de la ninfa Tetis iba a ser más grande que su padre. Motivos suficientes para obligarla a casarse con un mortal. El elegido fue Peleo, un joven discípulo del centauro Quirón.

La boda entre Tetis y Peleo se llevó a cabo en el monte Pelión. Todas las divinidades fueron invitadas excepto Iris, que para vengarse se presentó de improviso en el banquete y dejó una manzana de oro con la inscripción “para la más hermosa”. Hera, Atenea y Afrodita la reclamaron. Paris, el príncipe troyano, fue el árbitro. Inmediatamente intentaron sobornarlo. Hera le ofreció poder político; Atenea, destreza en batalla; Afrodita, el amor de la mujer más bella del mundo. Paris no dudó y le dio la manzana a la diosa del amor, que lo recompensó con Helena, quien luego pasaría a la historia como la culpable de desencadenar la guerra de Troya

Juicio a una zorra de Miguel del Arco y dirigida por Corina Fiorillo es una invitación a escuchar la otra versión de los hechos, la voz que no aparece en los relatos de las hazañas heroicas. Helena de Troya es la anfitriona. La encargada de cuestionar la forma en la que fue escrita su historia, la de una mujer enamorada sólo tomó una decisión: la de seguir al hombre que amaba.

Helena le da forma a los acontecimientos mientras ingiere una droga que, mezclada con vino, le impide sentir dolor. “Aquel que la bebe no derrama lágrimas durante un día completo”, confiesa entre risas para, posteriormente, sumergirse en la tragedia de su vida. La de una nena de nueve años que fue violada y obligada a ser madre. La de joven de quince que fue casada a la fuerza y nuevamente violada. La de la mujer más bella del mundo, que fue catalogada como culpable por abandonar a un esposo que no eligió e irse con Paris.

La actriz Paula Ransenberg habló en Radio Gráfica sobre la obra y aseguró que es “profundamente actual”.

–  ¿Cómo surgió la propuesta de hacer esta obra?

El texto me llegó a mi como propuesta de la directora Corina Fiorillo, que conoció al autor Miguel del Arco en España. Cuando leyó “Juicio a una zorra” se enamoró del texto, que cuenta la historia de Helena. En la mitología griega Helena aparece como trofeo, como premio. Un poco lo que hace el autor es cambiar la mirada, esta mirada machista y patriarcal del mito, y ponerlo en ella. Qué le pasó a esa mujer que fue el objeto por el cual empezaron a pelearse. Comienza a cuestionar un montón de cosas que tenemos asumidas como parte de la realidad, como por ejemplo, que ella fue la culpable de desencadenar la guerra de Troya. Y a partir de eso nos cuenta la historia desde otro punto de vista.

La historia de Helena es dramática, pero está contada como una comedia ¿Cómo se llegó a esa composición del personaje?

El autor habla de una nena abusada a los nueve años, vendida y casada a la fuerza. De una mujer pasada de pueblo en pueblo como objeto de disputa. De un montón de cosas que son más que actuales. Pero al mismo tiempo cuando leí el texto y empecé a pensar en Helena, su imagen me quedaba un poco lejos, en un limbo medio inalcanzable. Hasta que comencé a pensar quienes fueron objeto de deseo o iconos sexuales nuestros, más cercanos. Marilyn Monroe, Coca Sarli, mujeres que fueron explotadas y explotaron ellas mismas sus belleza,  y cómo eso repercutió en sus vidas. Entonces apareció Helena como una vedette venida a menos, ya sacada de la mitología y más traída a nuestra actualidad. Ahí surgió el humor. Descubrimos en el trabajo que Helena es una sobreviviente y como todo sobreviviente de las tragedias siempre tiene mucho humor. Se ríe de ella misma y hace que los demás también se rían.

– Vos tenes experiencia en clown ¿Hay algo de eso?

Helena tiene mucha comunicación con el público y eso, en parte, se vincula con el clown. Ella le habla al público y lo recibe. Es su interlocutor y eso unido al humor… Helena no se tiene así misma como algo dramático a pesar de ser trágica.

Nos inspiramos mucho en el humor que tienen las travestis, las trans, que tienen unas vidas oscurisimas pero se aferran al festejo de la vida y al amor. Y creo que hay algo de todo eso que se emparenta a clown.

– ¿Y cómo es la reacción del público?

La reacción del público es de mucho festejo. El público empatiza enseguida con esta chiflada. Se va produciendo una conexión. Además lo que tiene de interesante la obra es que cuenta un montón de historias conocidas como la de Penélope, Ulises, Aquiles. Helena habla de ellos como si fuera el vecino, y lo hace con tanta familiaridad, de una forma tan pedestre, que enseguida produce mucha complicidad. Y creo que esa complicidad y esa empatía permite entrar en la tragedia de lo que fue su vida.

La obra se presenta los viernes a las 20.30 en Timbre 4 (México 3554)

EC/GF/RG

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