abril 23, 2019

Iciar Recalde | Discépolo; La esperanza y el ser nacional

Iciar Recalde |  Discépolo; La esperanza y el ser nacional

La figura de Enrique Santos Discépolo es inabarcable. Se puede analizar al autor o al actor. En La Señal decidieron encarar una veta casi nunca explotada: el hombre que abrazó el ser nacional.

En La Señal entrevistaron a Iciar Recalde. Licenciada de Letras y profesora de Literatura argentina del siglo XX, Recalde calificó a Discepolín como “uno de los artistas más importantes que parió nuestra patria hermosa. Un tipo con una profunda sensibilidad nacional, casi inexplorado en los espacios de formación académica”.

En conversación con Hernán Jaureguiber y Cacho Gómez, Iciar expresó: “Discépolo, junto a Homero Manzi, hicieron una diferencia notable. Encontraron un tanto y dejaron otro. En el caso de Discépolo comienza su carrera con el gobierno de Marcelo T. de Alvear y lo termina con Perón, donde llegó a su punto más alto y su encuentro con la historia. La obra de Discepolín atraviesa el intento radical, la restauración oligárquica y la revolución peronista“.

“Tanto Discépolo como Manzi fallecieron muy jovenes y el mismo año, 1951. Ambos predicaron la exaltación nacional. Desde la política se los suele catalogar como forjadores de esperanzas y en el caso de Discépolo fue muy claro: encontró la brújula de un mundo escéptico, convulsionado y gravísimo como fue él de los años treinta“, explicó Recalde en Radio Gráfica.

Para Recalde, “A Discépolo lo salvó el peronismo de su angustia. Parafraseando a Raul Scalabrini Ortiz, fue el hombre que estaba solo y esperando”.

La esperanza es un tema que atraviesa la obra del autor. Recalde analizó: “Discépolo era un hombre de inmensa sensibilidad. No tuvo una producción copiosa como Homero Manzi, pero los treinta tangos que escribió tienen la coherencia de un escritor aguerrido. Si Manzi fue el Rey de la Trama, Discépolo brindó una mirada nostálgica del pasado sobre un presente doloroso. Una mirada desesperada por el presente y la desesperación de un pasado donde la ilusión era firme. La subversión de valores. Un país semicolonial que se derrumba. Una pérdida de fe en términos culturales similar a Argentina actual“.

Discépolo comprendió la subversión de valores de los años treinta. Todos los valores perdidos se sintetizan en aquello que La Panza es reina y el dinero es dios. La falta de fe y un nuevo Dios: el dinero. La atmósfera semi-colonial del país en la Década Infame. Discépolo fue un poeta ante la falta deideales y la ruptura de ilusiones sobre el futuro. Por eso soy una convencida que la esperanza está presente en la obra de Discépolo cuando aparece Mordisquito“, planteó Recalde.

En una Argentina que se derrumba, volver a los hombres del pensamiento nacional es urgente y necesario“, sentenció Iciar Recalde en Radio Gráfica.

CA/GF/RG

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