mayo 20, 2019

Los misterios de Cronos (o preguntale a Víctor Sueiro)

Los misterios de Cronos (o preguntale a Víctor Sueiro)

Por Daniel Mojica*

El presidente Mauricio Macri, desde que asumió en diciembre de 2015 la emprendió contra el pasado reciente. Los doce años previos que sirvieron para construir una Argentina “cómoda” para la mayoría de los argentinos. Para el presidente y sus funcionarios ese pasado era la excusa perfecta para consumar su plan.

En realidad, el plan que las corporaciones financieras idearon para esta zona de América. Ajuste, saqueo y hambre para los trabajadores y los vulnerados de siempre.

Con al apoyo del monopolio comunicacional sostuvo a gran parte de la población, sumergida en el relato simplista de “se robaron todo” y algunas otras frases que lograron penetrar la subjetividad de quienes no les interesa la política. A los que se suma el núcleo duro de anti peronistas que adhieren a la bandera “viva el cáncer”.

Así pudieron en tres años y cuatro meses, destruir el aparato productivo, desmantelar la industria, fundir pequeñas y medianas empresas y comercios familiares. Con la consecuente desocupación galopante.

Dolarizaron la economía, los servicios públicos pasaron a ser empresas privadas entregadas a amigos y testaferros.

Endeudaron el país por 4 ó 5 generaciones. De los más de 200 mil millones de dólares que contrajeron con el FMI, alrededor del 60% fue fugado al exterior. Por el presidente, sus amigos, funcionarios y testaferros. El valor del dólar que estaba alrededor de los 10 pesos cuando asumió el gobierno de Cambiamos. Al momento de escribir esta columna ronda lo 47 pesos.

Al ritmo de las mentiras desgranadas por el presidente, sus funcionarios, los medios de comunicación y la “injusticia” federal de Comodoro Py. Lograron encarcelar a varios ex funcionarios del gobierno peronista de los últimos 12 años. Persiguiendo escandalosamente a la presidenta mandato cumplido Cristina Fernández de Kirchner.

Pero algo pasó. Siempre algo pasa. Un ignoto, hasta ese momento, empresario, abrió la caja de Pandora (ver mitología griega). Este empresario estaba siendo extorsionado por un oscuro y verborrágico personaje. Como el empresarios sospechó algo, decidió seguirle la corriente y grabar cada uno de los encuentros, llamadas y mensajes.

La historia de esta saga se está escribiendo todavía en los despachos de un juez probo. Que lo único que está haciendo, es lo que michos colegas, funcionarios, dirigentes varios y muchos legisladores no están haciendo. Este juez está cumpliendo con su deber. Con lo que todos esperan de un juez. Que busque hacer justicia.

Esa famosa caja de Pandora que ayudó a destapar el mencionado empresario. Dio un vuelco copernicano, a las falsas denuncias que ocuparon miríadas de páginas de los diarios adictos al régimen gobernante. En como si la luz hubiera asomado a un nido de vampiros. Un desquicio generalizado ganó a gran parte del elenco gobernante. Los medios que sostuvieron a capa y espada al gobierno, y sobre todo los “periodistas amigos” empezaron a hablar del “fracaso del gobierno”. Mintiendo otra vez a la población. Porque el gobierno en general, y Mauricio Macri en particular, no fracasaron.

Compatriotas, esto es lo que vinieron a hacer. A romper la patria en pedazos y entregar los recursos naturales a los nuevos/viejos colonizadores.
Mientras tanto, el presidente Mauricio Macri, sus familiares, amigos, funcionarios y testaferros,llenaron sus cuentas off shore de millones de dólares robados a cada uno de los argentinos.

Lo más grave no es el robo sistemático, la destrucción de la economía, el endeudamiento y la falta de trabajo. Lo que no tiene remedio es la cantidad de niñxs que no se alimentaron debidamente desde que asumió Macri. Lo que no tiene solución es la cantidad de personas que murieron por falta de atención médica adecuada, por falta de medicamentos que no pudieron comprar.

Resulta que ahora, en este año electoral, el presidente y sus asesores más íntimos dieron un golpe de timón discursivo. Ahora la culpa ya no es del pasado, La culpa no la tiene la herencia recibida. Resulta que la culpa del desmantelamiento de la industria, de destruir a las pequeñas y medianas empresas, de desmantelar el CONICET, el INTI, el INTA, de regalar ARSAT, y todo el descalabro en que sumió a millones de argentinos. Ahora, la culpa del aumento de la energía eléctrica, del gas, del agua. La culpa de que el dólar toque el techo de 47 pesos, de que el país esté endeudado por 5 generaciones ya no lo tiene la herencia recibida, el pasado.

Ahora argentinos y argentinas, la culpa la tiene EL FUTURO.

(*) Conductor de Tejiendo Redes

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