julio 17, 2019

La integración regional africana

La integración regional africana

Por Valeria Rodríguez*

Esta semana se comenzó la fase operativa del acuerdo de tratado de libre comercio africano, Afcta, que llevó al menos cinco años de negociaciones entre más de 50 naciones africanas para generar una zona de libre comercio, la cual se estima que es la más grande el mundo desde la formación de la Organización Mundial del Comercio.

El acuerdo fue negociado por la Unión Africana (UA) y fue firmado por 44 de sus 55 estados miembros en Kigali, Ruanda, el 21 de marzo de 2018, cabe destacar que el PBI de todos sus estado miembro es de 2 billones de dólares y éste acuerdo requiere que los miembros eliminen los aranceles del 90% de los productos, lo que permite el acceso gratuito a productos básicos y servicios en todo el continente, así como el libre tránsito de personas. Asimismo la propuesta entró en vigor 30 días después de la ratificación por parte de 22 de los estados signatarios y la primera fase se inició el 7 de julio del presente año.

¿África independiente?

La Unión Africana, entidad creada en mayo de 1963, luego del proceso de independencia del continente, está compuesta por 55 países miembro del continente africano y fue la principal propulsora el presente acuerdo de libre comercio, Afcta.

Se debe tener en cuenta que como todo sistema de integración existen diferentes tamaños de economías y que muchas veces algunos países se ven más beneficiados que otros por ejemplo podemos recordar el caso de Grecia durante la crisis de la unión europea que fue muy criticada por España que es uno de los socios mayoritarios.

En el caso de este nuevo acuerdo de libre comercio Nigeria cuenta con la condición de ser el socio mayoritario y además fue el último estado en ratificar el acuerdo. No se puede dejar de lado que es el país más poblado con 200 millones de personas que conforman el 17 % del PBI total del continente africano, lo cual lo transforma en una de las economías más importantes de la región.

Si bien es importante el impulso de las integraciones regionales como herramienta para fortalecimiento del multilateralismo, no se puede desconocer la puja constante de poder entre los Estados Unidos y China que si bien cada uno cuenta con diferentes maneras de construir el poder se asemejan en ser un especie de pulpo en diferentes continentes y lo hacen consiguiendo socios de diferentes maneras.

Por un lado, China impulsa la construcción de bloques comerciales y de esa manera genera consensos colectivos que le son funcionales a sus propios intereses, en cambio, Estados Unidos fragmenta y elige el consenso de los países más importantes o influyentes de las diferentes regiones.

China que es uno de los socios más importantes de África, este lunes el ministro de relaciones exteriores chino, Geng Guang felicitó esta iniciativa y dijo que, a diferencia de la creciente inestabilidad en la economía global, la decisión africana es una fuerza poderosa para el multilateralismo y el libre comercio.

“El lanzamiento del Afcta abre nuevos caminos para la cooperación China-África. China trabajará con África para implementar los resultados de la Cumbre de Beijing de Focac, creará más sinergia entre la cooperación China-África en el marco del BRI y el Afcta, trabajará para obtener más cosechas tempranas y ofrecerá más asistencia a África para una mejor conectividad, un mejor entorno empresarial y más. comercio de calidad”, sostuvo el ministro chino.

El rol de Nigeria

Este país africano, es el principal socio comercial de Estados Unidos e inclusive, Muhammadu Buhari, se convirtió en el primer presidente de África subsahariana en visitar en la casa blanca a Donald Trump en abril de 2018, además es considerado el Trump africano por su posición política y su forma de gobernar violenta, represiva y discriminatoria.

De hecho, mientras se ratificaba el acuerdo de libre comercio, la policía nigeriana reprimía una de las manifestaciones populares más grandes que tiene que ver con los seguidores del Sheij Zakzaky, un clérigo shiita que fue detenido en 2015 y hace algunas semanas se descubrió que su sangre se encuentra contaminada, sus seguidores organizan marchas y manifestaciones constantes que son reprimidas violentamente y han dejado varios muertos, entre ellos, uno de los hijos del clérigo.

Por otro lado, éste país cuenta con una cierta complejidad política por la existencia de multiplicidad de tribus que detentan el poder, los movimientos de resistencia que se rehusan a las políticas de Buhari y para complicar aún más las cosa, la presencia de grupos terroristas como Boko Haram, un movimiento salafista,que cuenta con financiamiento de Arabia Saudita, entre otros, que comenzó a aparecer con fuerza en 2009 y tal como el mal llamado Isis es reconocido por su violencia. A su vez, Buhari, justificando la presencia de este grupo terrorista en 2017 acordó una fuerte compra de armas con Trump, las cuales, no fueron utilizadas solamente para reducir la presencia de Boko Haram, sino que fueron utilizadas para los movimientos de resistencia e incluso para la represión a las manifestaciones que se desarrollan contra el autoritario presidente nigeriano.

Por supuesto que Estados Unidos no dejó pasar la posibilidad de hacer pie en África con la excusa de combatir al terrorismo y es por ello que en 2017 amplió su presencia militar en Níger para luchar contra el grupo terrorista instalado en el noreste de Nigeria.

China y la cooperación con África

El continente africano es uno de los más importantes por su ubicación geoestratégica y sus riquezas en lo referente a los recursos naturales, además de haber sido el objetivo de varias potencias del siglo XIX, XX y XXI. Actualmente, se encuentra balcanizado lo cual permite la penetración de quienes detentan el poder y es allí donde podemos hallar no solamente a Estados Unidos que siempre se mostró como el salvador del mundo dividiendo y creando enemigos constantes sino que ahora existe un nuevo actor que se fue fortaleciendo durante las últimas décadas y es China.

China comprendió que para conseguir el poder total debe conseguir armar un cinturón comercial pues quien tiene el poder económico es quien tiene el poder real. Es por ello que en 2013 presentó la iniciativa de la nueva ruta de la seda que influye en más de 60 países e impactará en la economía de los mismos, para conseguirlo debe también lograr la cooperación multilateral entre diferentes bloques continentales tales como Asia y África y en la medida en que más multilateralismo exista mejor será para lograr el consenso necesario para su objetivo.

Es así que contribuye en la construcción de ferrocarriles en unos 15 países africanos, entre ellos Tanzania, Etiopía, Yibuti, Zambia, la República Democrática del Congo, Angola, Nigeria, Kenia, Uganda, Sudán del Sur, Ruanda, Burundi. consiguiendo de esta manera que África llegue a ser parte de tal proyecto chino.

En 2018, se desarrolló la reunión del Foro sobre Cooperación China-África, Focac, en el cual se firmaron tres puntos relacionados a la cooperación entre Asia y África, lo cual fue ratificado en una reunión con principales líderes africanos durante el foro del g20 llevado a cabo en Osaka hace algunas semanas, allí se presentaron de tres puntos que se centran en el fortalecimiento de la cooperación multilateral.

El discurso de China, a diferencia del de Estados Unidos impulsa al desarrollo económico del continente africano, lo cual puede verse en el último punto del acuerdo que hace hincapié en “la importancia de la cooperación, oponiéndose al proteccionismo, al unilateralismo, a la intimidación y a la idea de choque de civilizaciones para salvaguardar conjuntamente el multilateralismo y el sistema de libre comercio, adaptarse plenamente a las demandas legítimas, los derechos e intereses de los países en desarrollo, especialmente los africanos, y salvaguardar activamente igualdad y justicia”.

Podemos decir que nos encontramos ante una nueva fase del capitalismo, donde los bloques económicos y las zonas del libre comercio tienen gran relevancia y pueden ser utilizadas como herramienta de poder.

Es posible que esta nueva iniciativa del Afcta, genere grandes beneficios económicos para Africa, en caso de que se consiga la correlación de fuerzas del continente como lo fue durante las épocas doradas del Unasur en nuestro continente pero habrá que darle tiempo para ver si realmente se pueden conseguir los objetivos de aumentar no sólo el comercio sino también el trabajo y el mejoramiento económico de los estados parte a pesar de contar con tantas diferencias políticas entre los países africanos.

(*) Analista internacional y co-conductora de Feas, Sucias y Malas

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