agosto 23, 2019

Euforia presidencial | “El grito de ‘no se inunda más’ es un nene gritándole al papá”

Euforia presidencial | “El grito de ‘no se inunda más’ es un nene gritándole al papá”

Las últimas apariciones de la campaña del presidente Mauricio Macri preocuparon a más de un periodista que vio en la “euforia” del mandatario a una persona fuera de sí. Radio Gráfica quiso indagar sobre los discursos pronunciados y la actitud escénica y consultó a Agostina Ilari Bonfico, jefa del departamento de psicología de la Universidad Kennedy y Magister en psicoanálisis.

En diálogo con Abramos la Boca, Ilari Bonfico señaló: “Partimos de la base que el PRO sentó su campaña planteando la no argumentación. Votame porque así lo sentís, sin dar ningún tipo de justificaciones. Ni siquiera te dice cual han sido los logros a nivel Nación para que lo votes. Vuelve a su único reducto que es la Capital, vuelve a su único logro si se quiere que son los ocho años que gobernó la Ciudad de Buenos Aires.”

“Cuando uno ve a Macri en esa posición eufórica, se vienen a la cabeza varias escenas. Por un lado, me parece una escena muy infantil, hasta en el modo en la cual el la relata, como que a la cuarta vez que los periodistas le hicieran la misma pregunta se enojó y les contesto de mala manera. Ósea que de alguna manera esta posición infantil me lleva inevitablemente a pensar que este señor, cuando gano la presidencia de la Nación lo único que hizo fue refregársela al padre en la cara. Es decir que quiso solucionar su complejo de Edipo con todos nosotros adentro, sostuvo la jefa del departamento de psicología de la Universidad Kennedy

En ese sentido agregó: “Y me refiero al menosprecio que todos conocemos de Franco hacia Mauricio que no es nuevo, era el hijo bobo, que no podía hacer nada bien. Este grito de “no se inunda más”, es un nene gritándole al papa”.

“Más terrenal esta la idea de cuando no hay argumentos el que grita más fuerte gana. Y, por otro lado, esto se está tratando de que como no hay argumentos hay que lograr empatía con la gente real de carne y hueso que, si puteamos todos los días, y que cuando lo hacemos no decimos “sorry por la puteada”. Esto es un intento de acercarlo a la vida real. Es la misma Mirtha Legrand del “mierda, carajo” concluyó Agostina Ilari Bonfico.

OZ/GF/RG

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